¿Sabes? Fuimos unos idiotas. Un par de idiotas que pensaban que cuando te rompen el corazón eso ya no hay quien lo arregle. Que sus trozos se convierten en aire y que vuelan y vuelan hasta desaparecer. Y que la vida se acaba ahí, en ese instante en que todo se acaba con un punto y final...
¿Y sabes qué? Que fuimos idiotas.
Porque nadie muere por nadie ni el mundo se acaba cuando se acaba un amor. Que hay millones de amores ahí fuera deseando reconstruir tu corazón como si de un monumento se tratara.
Y, qué coño, que te enseñan que tampoco era para tanto...
/Raquel Jiménez.

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