¿Es esto a lo máximo que aspiro? ¿A ahogarme en tristes copas de vino barato? ¿A hundir mi vida en esta silla y pensar que nada más existe?
Pierdo mi mirada tras el último trago y vacío mi cuerpo de dolor. Absorbo cada grado de alcohol con la única esperanza de despertar mañana sin tu recuerdo aquí, atormentando lo poco que queda ya de mí, pues todo me lo arrancaste.
/Raquel Jiménez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario