Como cuando el cristal se empaña de recuerdos, así se iba perdiendo tu mirada. Como cuando nos vaciamos las ganas de sentir y luchar...
Como los silencios que abrumaban más que mil palabras a la vez, nos íbamos alejando más el uno del otro y ya sólo quedaba la distancia entre nosotros. Nada más por unir.
Del todo a la nada, en apenas unos segundos...
/Raquel Jiménez.

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